Wednesday, March 31, 2021

 

 

A LA  CAZA DE LAS PALABRAS

 

 


Curucuteando en mi mente como realizar esta caza, a riesgo de parecer pomposo, barroco, obsoleto y periclitado, obviando las admoniciones de José Gregorio me dispongo a imprimirle al texto alegría como gallina clueca que anuncia su gracia.

 

El lenguaje mustio no ayuda a empatizar ni tampoco a despertar interés en el lector, por el contrario invita a pasar la página o mirar hacia lontananza buscando lo anhelado.

 

Advirtiendo la escaramuza a la que me expongo, si continúo sin rumbo fijo, mejor me busco a carrubio que en el barrio habló con Pepe y le pido que me guíe y sacarme de este brete.

 

Como postrera acción, hoy cumpleaños de Caracas, otrora la de los techos rojos, le deseo a la ciudad y a todos sus habitantes, mejores días de hoy en adelante.

 

 

 

Juan Rafael Sandoval Mata

 

Caracas, 25 de Julio de 2020

 

 

 

 

Autoretrato en Pandemia

 

 

Trato y retrato y no logro hacer el autoretrato

Estoy preso sin condena, no he podido salir como quiero debido a la cuarentena.

Desde el cuarto a la cocina , ese viaje ya es cansòn

Me detengo en la sala y reviso el computador, han llegado mas mensajes del internauta guasón, me hago el loco y no le paro, ya no le pongo atención.

 

Al principio me creía que yo era un campeón

Que surfearìa la pandemia sin mascara y sin jabón.

De la insistente cantaleta de usar agua y jabón, ahora me lavo las manos con frecuencia y efusión.

 

Me siento a leer un libro y algo llama mi atención

Una mosca que me mira con cara de admiración

Me imagino esta pensando que le pasa a este señor que sale pà la cocina y se queda en el sillón.

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Rafael Sandoval Mata

 

Caracas, 24 de Julio 2020

Monday, March 29, 2021

a Fernando Peñalver, en el Centenario de la Batalla de Ayacucho. Autor: Josè Vicente Mata Armas. (1942)

 

Peñalver inmortal, ¿Salve! que muchos

hèroes gloriosos te recuerden este dìa

para contar las glorias de Ayacucho

 

Tu nombre es la expresiòn màs elocuente

que Pìritu ofrendar puede orgulloso,

a este gran centenario, el màs glorioso

de la America libre, independiente

 

Tras años de homèrica lucha,

hoy hace un siglo que resplandeciente,

en el cenit del nuevo continente,

el sol de la libertad se viò brillar

 

Y fué Sucre, el magnànimo y leal,

por el Dios de Colombia designado,

para que hiciese con un hecho amado,

tal prodigio, de gloria sin igual

 

Y a la eficacia del portento, fueron

ante el joven guerrero cumanès,

rendidas las legiones que otra vez

honor y gloria a la España dieron

 

Y el centro hispano y rojo pabellòn

de la recia batalla en el fragor,

cayeron bajo el iris tricolor

y surgiò libre el mundo de Colòn

 

Se realiza el ensueño Siviliano

del noble paladìn Libertador

a quien llaman Perù y el Ecuador;

el Rayo de Junin, el heroe Andino

 

Y tu anhelo sublime Peñalver,

por la victoria de tu causa Santa;

cumpliendo al fin despuès de sangrar tanto;

por Sucre en Ayacucho alcanzas ver.

 

La historia en estudiar con justo empeño

tus servicios de grande ciudadano,

te llaman el Nestor Sudamerìcano,

eminente Patricio piriteño.

 

Esta corona de ìnmortales lauros

que ofrendo ante tu efigie y tu memoria

Ofrecela a Sucre, allà en la gloria

a su heroìca falange de centauros.

 

Josè Vicente Mata Armas.

Diario "Ecos de Peñalver", director y redactor: Josè Vicente Mata Armas

Año II -mes II, nùmero 22

Pìritu de Barcelona, 9 de febrero de 1942

Navidad de Bolivar, "Villancicos Patriotas" (1930) Letra y Mùsica de Josè Vicente Mata Armas

                                              

          Coro

¡ Patriotas un himno 

de gloria cantad,

que naciò el Mesias

de la Libertad!

(se repite

 

        Estrofa      

Albergue la presta 

señorial mansiòn   

y en cuna de nàcar

sonrìe el infanzòn

estrella luciente

de vivo fulgor, 

anuncia que advino 

un Libertador.

        Coro

 

Dijo un Santo padre

de la cristiandad,

ponganlo Simòn

de La Trinidad,

pues dicen su rostro 

y ojos a la vez,

que el gran Macabeo

de America es.

        Coro         

Cual otro elegido 

tiene precursor,

Miranda, el radiante

girondino Sol, 

y cual Magdalena

està junto a el,

la Negra Matea

amorosa y fiel.

        Coro   

Un grupo de esclavos

entorno a su cuna,

presiente que el es

su bella fortuna,

y cual los pastores 

del feliz Belen;

al creador de pueblos

cantanle tambien.

        Coro     

Gallardo maestro

del ducho humano;

harà de esclavo

geltìl ciudadano;

y de las incultas

 indias poblaciones,

formarà potentes,

pròsperas naciones                 

        Coro

De nuestras aldeas

surgiran con èl

Cual los pescadores

del Dios de Israel;

Atlèticos hèroes

Cantando igualdad;

y Sucre el San Pedro

de la Libertad

        Coro

Su estirpe preclar

de noble hijo-dalgo

a su democracia 

no obsta sin embargo

para que un arranque

de republicano

el cetro de un trono

humilde en su mano.

        Coro

El Cristo redime

en la Cruz al hombre,

Bolivar le dà 

derechos y nombre;

por eso la historia

juzgando a los dos;

llama a aquel eterno

y a este semi-Dios.

        Coro

Los mundos que en coro

cantan a una voz,

las glorias divinas

del hijo de Dios;

Como pueblos libres;

con dilecto amor,

bendicen el nombre

del Libertador.

Monday, May 23, 2016

Sueños de Algodón interpretado por Julia Elena Rial

“Quien realiza la lectura crítica de un libro advierte que está penetrando en el centro de un conjunto de signos prefigurados para otorgar tal o cual sentido; capta, también, que esa simbología contiene significados no explícitos, sentidos estos que pugnan por salir al afuera, que esperan expectantes que se los proyecte, de manera de cerrar el círculo de la significatividad. Pero es necesario encontrarlos, saber buscarlos, aprender a hallar la señal desde la cual alzan la mano para asirse hacia fuera. Esta es la labor del crítico: cristalizar en palabras aquello que el escritor ha dejado tan abierto como oculto.” Texto de Mónica Maud, tomado de la Biblioteca virtual Cervantes.

El texto anterior describe la bella y magistral  tarea realizada por la exquisita pluma de Julia Elena Rial. Leyendo,  lo que solo un avezado lector puede detectar, describir y asociar a técnicas utilizadas por grandes de la literatura como García Lorca y Christian Anderesen. Para encontrar hay que buscar, si encuentras es porque existe lo buscado, quiero decir que advierte en su análisis Julia Elena que Marina Sandoval le ha dado vida a Lucia, le imprime movimiento y le inyecta la pasión necesaria para alcanzar sus sueños.
 Leyendo el arte de Julia Elena, me imaginaba a un experimentado chef degustando un exquisito plato, apreciando la presentación, la textura, sabor, cocción, olores, acompañado por una copa de vino.

La grata impresión que me causó Julia Elena, cuando nos conocimos en la presentación de KOKO, se ha agigantado al ir relacionándome con su obra y estupenda capacidad  de análisis.

Marina, eres afortunada de poder compartir y alternar con personas ricas de verdad, que al hablar o al escribir son capaces de extraer lo mejor de sí y de los demás y regalarlos a todos.
No he leído Sueños de Algodón y ya me imagino en un tablao flamenco viendo a Lucía de tacones y castañuelas.


Juan Rafael. 
El Lenguaje cinético en los cuentos  Sueños de algodón
de Marina Sandoval

Una narradora sin mediadores, protagonista de sus  sueños, es Lucía, la muñeca a quien la escritora Marina Sandoval convierte en hacedora de su propia historia. El 7 de mayo en el escenario de la Biblioteca Estadal Agustín Codazzi de Maracay se presentó el libro Sueños de algodón, expresión de una muñeca que transgrede los límites de su cuerpo inerte, llevada por el deseo de ser  bailarina flamenca. Movida por el lenguaje cinético de su creadora, se posesiona de un espacio simbólico para crear una ficción dentro de su ficcionalidad.
            Libro que ingresa por la puerta grande de Cuentos infantiles venezolanos en este siglo XXI. Cuando los  ritmos caóticos e incertidumbres conviven con los andares cotidianos,  Marina Sandoval estructura sus cuentos al compás de móviles artísticos fraseados con la fantasía de las manos de la muñeca Lucía que dice: “Muevo las manos como las alas de una paloma al vuelo”. Las mismas manos que escriben, paso a paso, la ilusión que el lector visualiza, oye y siente, porque Marina logra, con su lenguaje, que giros, taconeos, y contorsiones se conviertan en música, color y movimiento. Es así como la dinámica narrativa establece  sus pautas originales en unos cuentos que bailaron, el día de su bautismo, al compás de las  Bailaoras de la Escuela de Flamenco “Amorcito Gitano del Carmen”, a quienes la escritora dedica el libro.
La muñeca Lucía nos enseña que la pasión es la hormona de la vida en ese estadio de la infancia que precede a la reflexión. Tiempo en que la soñadora muñeca crece rodeada de niñas, cuyas clases de baile español alimentaban sus deseos de ser ella también  “bailaora”. Como la Bella Otero que repicó sus  tacones al compás de los octosílabos de La Bailarina española de José Martí. Que “respira con los tacones/ el tablado zalamera… O como la enigmática Carmen la Gitana que, desde el cuadro de Ignacio Zuloaga, inspiró a Rainer María Rilke porque “Inflama su pelo a una mirada,/ y de pronto,  con arte osado, gira/ todo su traje es ese celo ardiente… Al igual que los poetas, la escritora le imprime su cadencia a un lenguaje en el cual cada palabra moviliza, con su sensualidad, el significado audiovisual de vocales y consonantes, combinando el pensar y actuar de Lucía en su contexto onírico, porque como ella dice” Yo creo en el poder de la mente y los sueños”.
Marina  mueve la imagen, la viste, la regodea, al supuesto compás del cante jondo, porque  para ser “Auténtica bailaora necesito unos zapatos de Manuela Carrasco, con suela de cuero y de fina piel por dentro, y por fuera los quiero rojos ¡ ah! Otra cosa tacones de madera barnizados y con clavos.” Poco a poco la palabra de Lucía se va escapando del control de su creadora. El lenguaje duplica la personalidad de la muñeca, dualidad que encierra diferentes simbologías: temporales, visuales, libertarias, de identidad.
La posible bailaora, viaja en el tiempo, siente la afinidad con un García Lorca que le dio prestigio al flamenco, cuando la cultura española lo tildaba de arte impuro. Al compás del “Cirio, candil, farol y luciérnaga” del poeta andaluz, Lucía replica al decir: “Cuando me emocionó soy ave, flor, noche y día”. Al unísono con el poeta, la “bailaora” siente que el taconeo, las bulerías, los giros, la floración de los dedos, esconden, no sólo el difícil  aprendizaje del baile flamenco, sino también el drama del rechazo social a un arte considerado inculto, hasta finales del siglo XIX.
Así Marina Sandoval pone en boca de la protagonista el juego de posibles interpretaciones: desplaza la libertad en los misterios de una literatura infantil  expresiva, triste, que puede ser desgarradora y trágica en la infructuosa realidad de un imposible. Como lo leemos en Hans Christian Andersen, quien en el siglo XIX evoca la fantasía de la prodigiosa animación de “los endemoniados zapatos rojos”. O en   Julio Garmendia quien en Cuento fantástico revela la zona íntima de sus personajes  y reconoce que aventurarse en ellos es encontrar la realidad abreviada de los sueños, que, aunque irreales, convocan a la presencia de un ethos verdadero, siempre consciente de que sus personajes son: “¡Extravagancias! Como si fuéramos otra cosa que ficticios que pretendemos dejar de serlo.”
En Sueños de algodón no  se cierra el abanico, no cesan los taconeos, no  naufraga la razón del sueño,  perdura el halo de misteriosa pureza de una muñeca que  no vuelve a encerrarse dentro de sí misma, porque es la palabra la que inflama la imaginación de Lucía. Ella va inventando su propia rememoración, y  su creadora, Marina Sandoval, desea que el sueño  no muera en el veloz transcurrir de la infancia. Lo expresa Lucía cuando, en el último cuento, Los zapatos rojos dice: “El taconeo de mis zapatos despertará a Blanca Nieves y a la Bella durmiente y a todas las princesas que duermen en el bosque o en el fondo del mar…”
 La escritora juega al encanto de lo ilógico, aquel que le hizo decir a Goethe en Werther “Pero, Señor, ¿estará escrito en el destino del hombre que sólo pueda ser feliz antes de tener razón o después de haberla perdido?
Julia Elena Rial
Bibliografía
Andersen, Hans Christian. (2005).Cuento completos. Madrid: Cátedra.
García Lorca, Federico.(1977). Obras completas. Madrid: Aguilar.
Garmendia, Julio.  (2004). Tienda de muñecas. Caracas: Monte Ávila.
Goethe, Johan W.(1981).Werther. Madrid: Ediciones La Palma.
Martí, José.(1952). Poesía. Buenos Aires: Raigal.
Rilke, Rainer María (2008). Antología. Madrid: Ediciones Vitrubio.

Sandoval, Marina. ( 2016). Sueños de algodón. Maracay. Edición artesanal.